31 de Agosto del 2012
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Certifican a médicos de hospitales para supervisar trabajo asistencial
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En Valdivia, la Universidad Austral de Chile, el Servicio de Salud y el Hospital Clínico Regional pusieron en operación el acuerdo establecido en marzo entre Asofamech y Apice, que regula y reconoce la labor en la formación de especialistas de los médicos que trabajan en el sistema público.

 La falta de docentes es la principal dificultad que tienen las facultades de Medicina para implementar programas de especialidad médica. Este es uno de los factores que inciden en la carencia de especialistas médicos, cifra que de acuerdo a los últimos estudios de Ministerio de Salud, alcanza a unos 1.500 profesionales.

Preocupados por este tema y de velar por la calidad de los programas de formación, la Agencia Acreditadora de Programas y Centros Formadores de Especialistas Médicos, Apice Chile, y la Asociación Chilena de Facultades de Medicina, Asofamech, acordaron en un documento facilitar la participación de los médicos contratados en los establecimientos de los servicios de salud en la formación de especialistas.

Esto se concreta por medio de un certificado que autoriza a estos profesionales a realizar labores de supervisión asistencial a los residentes de los diferentes programas de formación.

El objetivo final del acuerdo es mejorar la formación de médicos especialistas en el país, con irrestricto cumplimiento de la labor asistencial, la simultánea práctica de la enseñanza y el cumplimiento de las normas funcionarias según establece la Contraloría General de la República. El documento considera la autorización del director del establecimiento de salud que se trate, la aprobación del jefe de servicio y la aceptación del decano de la facultad correspondiente al programa.

CONVENIO

El acuerdo entre Apice y Asofamech en marzo de este año establece que aquellos médicos “contratados para realizar labores asistenciales en los establecimientos pertenecientes a un Servicio de Salud a que se refiere el Libro I del D.F.L. de 2005, de Salud, y que deseen participar en la formación de especialistas mediante la supervisión del trabajo asistencial de los alumnos, deberán ser autorizados para ello por el Director del Establecimiento donde desarrollan sus funciones, con aprobación del Jefe de Servicio que corresponda a la especialidad de que se trate, y aceptados por el Decano de la Facultad que ofrece el programa”.

 

Asimismo, enfatiza que “tanto la autorización como la aceptación deberán constar por escrito, identificando al médico interesado, al programa de formación en el que desea participar como supervisor, Universidad que lo imparte y duración de la autorización y de la aceptación, copia de las cuales se le remitirá a las autoridades antes indicadas”.

APICE

El Dr. Vicente Valdivieso, secretario ejecutivo de Apice Chile, explica las principales ventajas de esta iniciativa: “Favorece al programa de formación que contará con más especialistas para la supervisión del trabajo de los residentes, ayuda al perfeccionamiento de estos y contribuye a una mejor calidad asistencial para el paciente”. 

“El certificado le da a la tarea formadora una continuidad garantizada y respaldada por las autoridades del hospital; a través de él, el médico que realizará la supervisión tendrá claridad acerca del tiempo que va a durar su labor y contará con el apoyo de la universidad en la puesta al día de sus conocimientos. Y, finalmente, si en opinión de los residentes está haciendo un buen trabajo, podría recibir una asignación, sea de la universidad o del servicio”, agrega el secretario ejecutivo de Apice.

El convenio entre la agencia y Asofamech se enmarca, entre otros, en los resultados de la mesa de trabajo de la Comisión Nacional Docente Asistencial (Condas). Esta, en su informe final, considera como uno de sus principios básicos que los establecimientos asistenciales “deben contemplar y explicitar que la actividad asistencial docente forma parte de su rol, siendo necesaria la formalización de aquello tanto en las leyes y normas que los rigen, como en su misión expresa; procurando que la labor asistencial, que es prioritaria, se compatibilice con la labor docente”.

En Valdivia

La primera experiencia fruto de este acuerdo se está registrando en Valdivia. La Universidad Austral de Chile, el Servicio de Salud Valdivia y la Dirección del Hospital Clínico Regional Valdivia han alcanzado una alianza que reconoce los objetivos que esta casa de estudios superiores se propone con la formación de especialistas y que responde a las necesidades del servicio de salud local.

Así lo explica el Dr. Miguel Concha, director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile, quien destaca que el convenio entre Apice y Asofamech en definitiva “fortalece las plantas académicas y en consecuencia, tiende al aseguramiento de la calidad de la formación de los médicos especialistas”.

Afirma que el certificado propuesto ha tenido excelente acogida por las autoridades asistenciales, directores de programas de formación y los propios médicos asistenciales, tanto así que ya se están recibiendo los primeros certificados firmados. Esta buena recepción viene a reforzar la que hasta ahora ha sido una estrecha colaboración entre el Servicio de Salud Valdivia y la Universidad Austral de Chile.

“Entre los médicos existe un elevado interés por cooperar y participar en este procedimiento. Especialmente de parte de la gente joven, porque en la práctica esta herramienta representa un primer paso  para la creación de nuevos programas de formación y reforzamiento de los más antiguos, que requieren aumentar sus plazas docentes, y renovación del personal que se jubila o que por enfermedad deja de participar”, agrega el Dr. Concha.

Beneficios y desafíos

A juicio del Dr. Concha los principales beneficios que conlleva el acuerdo entre Apice y Asofamech  para los profesionales que ya trabajan en la supervisión de residentes es que de esta manera se reconoce formalmente el valor de esta actividad en la formación de los profesionales y en la atención de los pacientes.

 Asimismo, la integración de quienes supervisan a las plantas académicas estimula la formación continua, la participación en actividades científicas, tanto locales como nacionales, y el acceso a través de bases de datos nacionales e internacionales a la literatura científica, como se está haciendo en la Universidad Austral de Chile.

Explica que la certificación representa también un desafío para la universidad en cuanto a ofrecer eventualmente una carrera académica a los médicos que con esfuerzo, dedicación y conocimientos enriquecen los programas de formación de especialistas.

Estima que para las autoridades hospitalarias la existencia de este certificado es un respaldo a las funciones docentes de los servicios de salud; mientras que para los pacientes el principal beneficio es que “reciben la mejor medicina que les puede ofrecer el país, con los conocimientos universitarios más avanzados existentes en Chile y el mundo, y la presencia no solo del médico que se está entrenando sino también la experiencia del profesor que guía su trabajo”, dice el director de la Escuela de Graduados de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral.

Actualmente, esta casa de estudios superiores tiene 10 programas de formación de especialidades médicas, existiendo anualmente entre 80 y 85 médicos en régimen de formación.

 

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